viernes, 9 de septiembre de 2011

¿Para qué un nuevo Blog de Coaching?

Hace ya unos años que estoy inmersa en el mundo del Coaching, y con el afán de despejar algunas preguntas y supuestos muy frecuentes, decidí escribir este Blog. 
Un coach, lejos de ser un entrenador de baile de Tinelli, un motivador deportivo que grita daleee! a equipos estilo All Blacks mientras hacen el Haka, o un experto con un nombre fashion en inglés para sumar al marketing. 
Un coach está mas cerca de ser un preguntón que de ser un sabelotodo. 
Ontológico es un tipo de coaching centrado en el Ser, a grandes rasgos, podríamos decir que observa "quien estás siendo" y te pregunta "¿quién querés ser?" si el coachee, o cliente,  elije establecer objetivos y salir en busca de resultados. Básicamente, un proceso de coaching comienza cuando alguien descubre algo que sucede en algún ámbito de su vida ya sea personal o profesional y quiere que deje de suceder o a la inversa, alguien quiere que algo que no está pasando comience a pasar.  Es entonces donde, a través de conversaciones, el "coachee" o "cliente" al hablar sobre el tema específico a tratar, solo puede hacerlo desde sus paradigmas y estructura de creencias, así como hacemos todos cada vez que elegimos que palabras representan lo que estamos queriendo significar, casi en automático. El rol del  coach consiste principalmente en hacer preguntas poderosas, indagar desde la empatía y la comprensión del sistema de creencias de su coachee para que sea el propio cliente quien pueda ver, enfocar y hasta cuestionar aquellas creencias que estén representando un obstáculo, probablemente desapercibido, hacia sus metas y que muchas veces vivimos como verdades incuestionables y otras tantas veces, simplemente soltarlas (en ocasiones porque no nos valen tanto como aquello que perseguimos) es abrirnos, literalmente, un mundo de nuevas posibilidades. 
Un ejemplo muy común podría ser la creencia, "todos los hombres son iguales" o "todas las mujeres son iguales" esta creencia que muchas veces se expresa a modo de broma, puede condicionar la manera que tenga un individuo de relacionarse con una pareja y muchas veces sin siquiera darse cuenta que lo vive una verdad, incluso a veces son creencias que aprendimos de otros pero vivimos como propias. 
Lo mismo pasa con ejemplos como "El trabajo es sacrificio" "la vida es dura" "querer es poder" a veces simplemente no se puede, por mucho que yo insista en volar por mis propios medios (sin artefactos como un ala delta) puedo sostener mi motivación, mi entusiasmo y mi perseverancia, sin embargo, antes o después estoy condenándome a fracasar en esa meta y a frustrarme, sin ver que me estoy rigiendo por "querer es poder" como si fuese una verdad, no solo una interpretación mía, incluso es probable que esta creencia me haya servido en ocasiones anteriores, aunque no sea válida en este caso. Distinguir una interpretación personal, me permite recuperar el poder de hacer con ella lo que quiera, afirmarla o soltarla en función de si me sirve o no, a veces, reinterpretarla puede significar la diferencia entre la angustia de la impotencia y el entusiasmo de intervenir en la propia vida para conducirla hacia la vida que queremos vivir.
Estos son ejemplos que pretenden graficar de manera sensilla, ¿qué es coaching ontológico?, ¿qué hace un coach? y para qué podría servirnos no solo un coach, sino mas bien una pregunta poderosa, sobretodo en temas que te sean relevantes, en momentos de decisión o de indecisión, ya sea que venga de un amigo/a, hermano/a, madre, padre, abuelo/a o el almacenero macanudo del barrio. 
Personalmente creo que el desafío no consiste en quién hace la pregunta sino en ¿qué es lo que hace que una pregunta sea poderosa? En mi opinión una pregunta poderosa, es abierta, permite que cada cual responda eligiendo sus propias palabras sin traer significados o ideas ocultas. Muchas veces crea el contexto para una reflexión mas profunda que permite que conozcas tus propias creencias, las puedas ver como creencias que te pertenecen, como interpretaciones que alguna vez hiciste y te las quedaste como verdades porque probablemente tenían sentido en aquel entonces pero abría que ver si para esta situación te sirven para avanzar o te detienen. 
Saber en qué crees y que ésa, es una interpretación tuya, una historia que te contás, tan válida como otras variantes de esa misma historia que podrías contarte, te permite elegir y reelegir esa historia en función de qué posibilidades te abre o te cierra una creencia. Por ejemplo, supongamos que yo "sé de mí que soy muy vergonzosa para hablar en inglés" esta creencia probablemente me induzca a tomar decisiones casi imperceptibles como evitar todas las conversaciones que pueda en ese idioma, sentirme intimidada por las oportunidades laborales que involucren este idioma y por ende voy a actuar en coherencia con mi creencia, esquivando, evitando y cerrando posibilidades. Sin embargo si yo creo que mi nivel de inglés no es tan bueno como para que me sienta confiada, pero que de todas maneras puedo elegir creer que no es mas que una instancia de aprendizaje más, que podré dominarla con la practica y así como de niña me caí incontables veces antes de saber caminar y hoy camino sin inconveniente alguno, puedo aceptar que es probable que me equivoque en ocasiones, por eso mismo, porque estoy aprendiendo.
Esta diferencia en mi historia, probablemente me lleve a decidir y actuar con mayor confianza y liviandad para abrir posibilidades de acción en busca de mis objetivos sin que el idioma me frene, mas allá de mi nivel. ¿Cómo crees que afecta esta diferencia a un resultado?

¿Se te ocurre algún ejemplo de tu propia vida? 
¿hay alguna pregunta poderosa que quieras hacerte?
¿para qué?

Saludos! y hasta la próxima.
María

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